YASSER ARAFAT
SESENTA AÑOS DE LUCHA POR EL PUEBLO PALESTINO
José Fernando Ocampo T.
Yasser Arafat representa y simboliza la lucha
de los últimos sesenta años del pueblo palestino por su liberación nacional.
Primero por ser reconocido como Nación y después por convertirse en un
Estado-Nación. Es una lucha que deja un sello en la historia mundial, hoy más
que en sus inicios, cuando la moda de la globalización conspira contra la
soberanía de las naciones. El homenaje de los jefes de Estado a su féretro en
El Cairo constituyó un rechazo a la política norteamericana e israelí contra
los palestinos y la inmensa multitud que lo recibió en Ramallah significó el
reconocimiento de una lucha sin descanso por los ideales nacionales del pueblo
palestino.
La lucha por un movimiento palestino de
liberación nacional, 1959-1968
En 1959 Arafat funda, con sus amigos Abu Jihad
y Abu Iyad, el movimiento Al Fatah para luchar por la liberación de Palestina.
Sería su jefe indiscutido hasta la muerte. Palestina había pasado de ser una
colonia inglesa surgida del desmoronamiento del Imperio Otomano después de la
Primera Guerra Mundial en 1920 a ser un Estado judío impuesto por el acuerdo de
las potencias imperialistas triunfantes de la Segunda Guerra Mundial, Estados
Unidos, Inglaterra y Francia. A los palestinos les dejaban Cisjordania y la
Franja de Gaza. Quedaban dos estados, el judío con 21.946 kilómetros cuadrados
y el de Palestina con 6.257. Los palestinos se negaron a aceptar la división de
un territorio en el que se habían asentado por más de diez siglos.
Arafat había participado en la primera guerra
de los árabes contra Israel y había sido testigo del primer éxodo masivo de
palestinos, después de la derrota. Es cuando funda su primera organización, la Unión
General de Estudiantes Palestinos. Su formación en Egipto lo había
acercado a un movimiento laico y de fuerte intervencionismo de Estado que
dirigía Gamal Abdel Nasser. Pero se oponía a la concepción de un solo estado
árabe, a la idea del panarabismo del líder egipcio. Sin embargo, se las arregló
desde el principio para conseguir el apoyo a su movimiento de los
Estados árabes recién formados. Su idea fundamental era la derrota de Israel
para establecer un estado palestino independiente y soberano. Por eso su
movimiento Al Fatah no quedó supeditado por completo a las guerras de los
países árabes contra Israel. Necesitaba derrotarlo, uniéndose a los demás
árabes en ese propósito, pero se separaba de ellos en su objetivo indeclinable
de crear un Estado Palestino.
Con Nasser, Arafat se levantó contra los
imperialismos de Occidente y se alió con la Unión Soviética. Para Nasser, la
lucha contra Israel era de todos los pueblos árabes por la creación del Estado
Árabe Unido. Es esta contradicción con Nasser lo que lleva a Arafat a crear un
movimiento de fedayines, de guerrilleros, decididos a obtener también la
derrota del Estado de Israel, pero para crear el Estado independiente y
soberano de Palestina. Por eso Arafat no participa en la creación de la Organización
para la Liberación de Palestina, OLP, en 1964, a la que consideraba
un instrumento de los panarabistas. Lo que cambia el rumbo del movimiento de
Arafat es la derrota árabe de 1967 en la guerra de los seis días a manos
del ejército israelí y la invasión de la península de Sinaí y las alturas de
Golán. Israel ocupa Cisjordania y Gaza e inicia allí la expropiación de
tierras, la instalación de colonos y el control de la población. Se había
consolidado un movimiento palestino de liberación nacional en lugar de un
movimiento panarabista por un Estado único de todos los árabes.
La lucha por la unificación de la Nación
Palestina, 1968-1993
Palestina no existía ni como nación ni como
estado, los países árabes se oponían a su creación, Israel había triunfado en
cuatro guerras, Arafat era el jefe de un movimiento guerrillero desconocido,
los palestinos estaban dispersos y muchos de ellos expulsados de su tierra, los
territorios palestinos y parte de Egipto y Siria había caído en manos de los
israelíes. Refugiado en Jordania, Arafat, no hacía sino exigirle a su pueblo
que no renunciara a su nacionalidad. Era su lucha por la Nación Palestina. Pero
un hecho daría un rumbo decisivo a los acontecimientos, la derrota de los
israelíes por sus 300 fedayines en Kamareh, Jordania, en donde se había
refugiado, el 21 de marzo de 1968. Arafat apareció en la portada de la
revista Time y desde ese momento se convirtió en la gran figura árabe y
en el líder indiscutido de los palestinos. Entonces acepta asumir la dirección
de la Organización para la Liberación de Palestina, OLP, ya no como un
movimiento en favor del panarabismo, sino de la liberación nacional. En
realidad, no era sino un nuevo comienzo de los cuarenta años que seguirían. El
13 de noviembre de 1974 las Naciones Unidas reconocerían a Arafat como “el
único y legítimo representante del pueblo palestino”. Era el primer dirigente
de una “autoridad” no estatal en ser recibido por la ONU.
En 1970 el rey de Jordania había
expulsado a Arafat y a sus fedayines con ayuda del ejército pakistaní, después
del intento fallido de derrocar al monarca con el argumento de que los beduinos
del desierto no podían gobernar a los palestinos. Tiene que refugiarse en el
Líbano hasta 1982, de donde es expulsado tras la invasión israelí y huye a
Túnez. Allí lo bombardean los aviones israelíes en 1985. Pero dos años después
ocurre el levantamiento del pueblo palestino contra la ocupación y la política
de Israel, la primera intifada. Aunque Arafat no lo organiza y se
mantiene al margen, es la señal colectiva de la conciencia nacional del pueblo
palestino, significa la culminación de un proceso a través del cual se ha
restablecido la Nación Palestina, aunque es una nación sin territorio y sin
Estado. Arafat ha obtenido una de sus mayores victorias, la de haber
restablecido la conciencia de nación en el pueblo palestino, tras una lucha que
había comenzado treinta años antes. Como producto de ello el Consejo Nacional
Palestino, proclama simbólicamente un Estado palestino en noviembre de 1988.
La política mundial estaba dando un vuelco. La
Unión Soviética ha ido abandonando el líder palestino a su suerte y se ha
embarcado en la invasión a Afganistán. La caída del muro de Berlín en 1989 es
el comienzo del fin de la superpotencia, que coincide con la renuncia de Arafat
a la carta de la OLP y su aceptación de la existencia de Israel. Durante
la guerra de Irán-Irak, los países árabes se desentienden de su causa. En la
guerra del Golfo Arafat apoya a Hussein y los países árabes, en retaliación, lo
privan de su ayuda financiera. Estados Unidos ha tomado las manijas de la
política mundial. Para 1991 una serie de acontecimientos internacionales y la
necesidad de Estados Unidos de resolver la crisis del Medio Oriente por sus
requerimientos petroleros, conducen a la Conferencia Internacional de Paz del
Oriente Medio en Madrid, sin representación directa de los palestinos, que no
concluyó en nada productivo.
Pero dos años después, en 1993, Arafat y el
primer ministro israelí, Isaac Rabin, firman los acuerdos de paz de Oslo,
según los cuales ambas partes se reconocen como estados y se comprometen
a cumplir las condiciones para consolidarlos en un plazo de cinco años. Habían
pasado cinco lustros de arduo trajinar en una lucha sin descanso.
La lucha por el Estado palestino, 1994-2001
Firmados los acuerdos de Oslo, suceden cuatro
hechos significativos: Arafat es laureado con el premio Nobel de Paz junto con
los israelíes Isaac Rabin y Simon Perez en 1994; Arafat regresa a Cisjordania y
Gaza a los sesenta y cinco años de edad, tras 27 años de exilio; se crea e
instala la Autoridad Nacional Palestina como gobierno; Arafat es elegido
presidente de la ANP el 20 de enero de 1996 en las primeras elecciones
generales de la historia palestina con una mayoría aplastante del 90% de los
votos. Arafat tenía el estado palestino al alcance de su mano con la aprobación
que le daba su pueblo a las condiciones negociadas. Había hecho dos concesiones
históricas, aceptar la existencia del estado de Israel y la creación de un
estado palestino sin expulsar a los israelíes. Pero además, una transitoria, la
de la soberanía israelí sobre la Autoridad Nacional Palestina por cinco años
más. Quedaban por resolver cuatro problemas, el reagrupamiento de cuatro
millones de palestinos regados por los países vecinos, el regreso de los
refugiados a Israel en condiciones humanas, la reversión de los asentamientos
judíos en territorio palestino y la devolución del Jerusalén palestino como
capital del estado. Iban a convertirse en la piedra de toque de todo el
acuerdo.
Grupos extremistas de derecha en Israel y de
izquierda en Palestina se levantaron contra los acuerdos. En noviembre de 1995
cae asesinado Isaac Rabin el promotor principal en Israel del pacto con los
palestinos. Y los movimientos integristas islámicos Hamas y Jihad se dedican a
impedir el desarrollo de los acuerdos mediante ataques terroristas a blancos
israelíes. Es el momento en que el presidente de Estados Unidos, Bill
Clinton, se erige en mediador de los acuerdos y propicia la cumbre de
Camp David entre Arafat y el primer ministro israelí, Ehoud Barak, sin que se
encuentre una salida a los puntos en conflicto. Arafat no acepta el rechazo de
Barak a repatriar los refugiados palestinos, lo cual se convierte en el punto
de rompimiento con los israelíes. A continuación, el futuro primer ministro y
jefe del partido Likud, Ariel Sharon, promueve una provocación contra los
palestinos que da pie a la reacción de la segunda intifada contra
Israel.
Arafat apoya la intifada y concilia en
silencio con los atentados suicidas promovidos por los integristas islámicos,
no obstante sus declaraciones públicas de condena. Pero Sharon, ya en su
calidad de primer ministro, se siente libre para invadir los territorios
palestinos gobernados por la Autoridad Nacional Palestina y confina por la
fuerza a Arafat en su sede de Ramallah. Nadie en el concierto mundial defiende
al líder palestino, ni los árabes, ni los europeos, ni la ONU.
Confinamiento de Arafat en la Mukata y fin
Arafat logró consolidar a los palestinos como
Nación, pero no logró convertirla en Estado. Los tres años de confinamiento en
la Mukata, su cuartel general de Ramallah, desencadenaron grandes
contradicciones en el seno del movimiento palestino. Pero Arafat se mantuvo
firme en la defensa de los refugiados, punto que se convirtió en la
principal diferencia con los israelíes y sus patrocinadores norteamericanos.
Sharon levantó un muro de 145 kilómetros a lo largo de la frontera de
Cisjordania para protegerse de los ataques suicidas y desató un verdadero
genocidio contra los palestinos. En estas condiciones le llegó la muerte el 11
de noviembre en un hospital de París.
El entierro se constituyó en un extraordinario
espaldarazo de su pueblo. Le reconoció esos sesenta años de lucha que
definieron un movimiento de liberación nacional en lugar del panarabismo; que
lograron la consolidación de la Nación Palestina, extraviada en medio de los
ataques imperialistas; que le abrieron el camino a la conformación de un
Estado-Nación palestino. Por eso, ese apoyo de su pueblo significó el
rechazo, no solamente a un régimen fascista israelí, sino a la política
imperialista de Bush que había apoyado durante los últimos tres años la
criminal ofensiva contra Arafat y contra los palestinos.
Taller
1- ¿Ubique el mapa de Israel y Palestina. Escriba
donde se ubican? En lo posible dibuje.
2- ¿Por
qué se encuentra en conflicto Israel y Palestina?
3- ¿Qué
diferencia hay entre Nación y Estado?
4- ¿Por
qué Palestina no ha logrado ser Nación y Estado?
5- ¿Quién fue Yasser Arafat?
6- ¿Quiénes
son los fedayines?
7- Consulte
la guerra que viven Israel y Palestina desde 1996 hasta la presente
8- Escriba
su comentario por qué los organismos internacionales, Estados Unidos y otras
potencias no han intervenido para terminar con este conflicto?
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